El espacio de trabajo está en constante evolución y sobrepasa la presencia física tradicional dentro de las oficinas corporativas y los horarios habituales. Los directivos se ven obligados a trabajar cada vez más a menudo en lugares diferentes, como en casa, en los hoteles, en el coche o en el aeropuerto. En este nuevo contexto, el poder de la voz se está convirtiendo en uno de los activos más importantes de los negocios. Trabajar en ambientes ruidosos y, al mismo tiempo, hablar por teléfono, significa que lo que decimos y cómo lo decimos debe ser entendido tan claramente como sea posible. Además, nuestra voz alcanza a los clientes a nivel emocional y por lo tanto es un activo clave para cualquier vendedor profesional, quién sabe perfectamente que la mayoría de los clientes decide sus compras emocionalmente y, en todo caso, solamente después justifica su decisión también en términos racionales. Y es que la voz tiene un poder casi hipnótico y puede influir en las decisiones de las personas mucho más de lo que podemos imaginar. Por lo tanto, los que quieran sobresalir en su carrera comercial tienen que hacer algo que, en la actualidad, el 95% de los vendedores no hace. Es decir, aprender deliberadamente a utilizar con más eficacia su voz y modular las diversas inflexiones vocales. La mayoría de los logoterapeutas está de acuerdo en que sólo el 5% de las personas en nuestra sociedad tiene voces naturalmente agradables. Sin embargo, todos los demás pueden ser educados. El vendedor profesional debe dedicar tiempo a la lectura en voz alta y usar una grabadora para registrarse y escuchar su propia voz mientras viaja en el coche. Durante las llamadas de trabajo, el lenguaje corporal es reemplazado por el tono de voz que representa un buen 87% de la comunicación y de los mensajes que queremos transmitir, mientras que las palabras en sí mismas tienen un efecto equivalente a sólo el 13% de la eficacia total. Por lo tanto, el tono de voz puede influir mucho en los resultados finales y desarrollando el ritmo, las pausas, la potencia y el tono de voz, los profesionales pueden ser más decisivos y eficaces. Los directivos que pasan cada vez más tiempo trabajando a distancia, deben aprender a comunicarse sin interacción cara a cara y lenguaje corporal. Así que el estudio de la voz se está demostrado imprescindible para la forma en que las empresas más exitosas manejan el negocio.